La sostenibilidad ya no es una tendencia dentro del sector de la construcción: es una necesidad. Bajo esta premisa se celebró en Santiago de Compostela la primera edición de Galicia Construye Sostenible, un foro impulsado por Ecoforest en colaboración con Fundación RIA, Arrokabe Arquitectos y FINSA para fomentar el diálogo entre arquitectura, industria, energía y planificación territorial.
La jornada, celebrada en la sede de Fundación RIA, reunió a profesionales del sector para reflexionar sobre cómo diseñar edificios y territorios más eficientes, resilientes y preparados para los retos ambientales y sociales de las próximas décadas.
Una visión compartida: la sostenibilidad requiere colaboración
Uno de los principales mensajes que dejó el encuentro fue la necesidad de trabajar de forma conjunta entre todos los agentes implicados en el proceso constructivo.
Arquitectos, ingenierías, fabricantes, gestores forestales, administraciones y promotores comparten la responsabilidad de impulsar modelos más sostenibles. Sin embargo, esta colaboración no siempre resulta sencilla. Los participantes coincidieron en que exige empatía, capacidad de diálogo y la voluntad de priorizar objetivos comunes por encima de intereses particulares.
Además, se destacó la importancia de adoptar una visión a largo plazo, capaz de superar la lógica de reducir costes iniciales para apostar por edificios más eficientes y duraderos, evitando lo que algunos participantes definieron como “construir barato para vivir caro”.
Ecoforest: máximo confort con el mínimo consumo energético
Iago Bastos, director del área de bomba de calor de Ecoforest, abordó el papel de las energías renovables en la descarbonización de los edificios.
Durante su intervención destacó la necesidad de analizar el rendimiento energético, económico y ambiental de las edificaciones durante todo su ciclo de vida. Desde esta perspectiva, inversiones iniciales más elevadas en tecnologías eficientes pueden amortizarse en apenas seis o siete años gracias al ahorro energético generado.
Bastos defendió la integración temprana de sistemas como la bomba de calor dentro del proceso de diseño arquitectónico, permitiendo que la tecnología forme parte del proyecto desde su origen y no como un elemento añadido al final de la obra.
Arrokabe Arquitectos: construir para perdurar
La visión arquitectónica llegó de la mano de Iván Andrés Quintela, cofundador de Arrokabe Arquitectos, quien defendió una arquitectura capaz de responder simultáneamente a criterios ambientales, culturales y sociales.
Su intervención puso el foco en la rehabilitación, la arquitectura en madera y el diseño de edificios preparados para mantenerse vigentes durante décadas. Más allá de la eficiencia energética, Quintela planteó preguntas relevantes para el sector: ¿es posible hablar de sostenibilidad sin soluciones locales? ¿Cómo equilibrar el uso de materiales de proximidad con las exigencias de durabilidad y rendimiento?
FINSA: la construcción sostenible empieza en el monte
Emma Romero, directora de Soluciones Constructivas de FINSA, trasladó la conversación al origen de los materiales.
Su intervención destacó cómo la gestión forestal sostenible constituye una pieza fundamental para el desarrollo de una construcción más responsable. Según explicó, construir en madera no solo reduce el impacto ambiental de los edificios, sino que también contribuye a mantener el valor económico y ambiental de los montes gallegos.
La compañía mostró ejemplos de economía circular aplicados tanto a la gestión forestal como a los procesos industriales, incluyendo iniciativas para reutilizar materiales y maximizar el aprovechamiento de los recursos.
Asimismo, se subrayó la importancia de incorporar el conocimiento técnico sobre la madera desde las fases iniciales del proyecto arquitectónico para optimizar su aplicación y prestaciones.
Fundación RIA: entender el territorio antes de intervenir
La arquitecta Lucía Escrigas, de Fundación RIA, aportó una perspectiva centrada en la planificación territorial y el análisis previo a cualquier actuación arquitectónica.
A través del ejemplo de la aldea modelo de Muimenta, explicó cómo comprender las dimensiones sociales, culturales y territoriales de un lugar permite diseñar estrategias que van más allá de la construcción de edificios. El proyecto incorpora actuaciones vinculadas al espacio público, la vivienda, los equipamientos comunitarios y la dinamización social.
La experiencia demuestra que la arquitectura puede convertirse en una herramienta para fortalecer comunidades y reforzar la relación entre las personas y el paisaje.
Los retos para la construcción sostenible en Galicia
Del diálogo entre los ponentes surgieron varios desafíos compartidos para el futuro del sector:
- Impulsar una mayor coordinación entre todos los agentes implicados en la construcción.
- Diseñar pensando en el largo plazo y en el ciclo de vida completo de los edificios.
- Integrar desde el inicio la energía, los materiales y la arquitectura en los proyectos.
- Reforzar el papel de las administraciones en la creación de marcos normativos que favorezcan la sostenibilidad.
- Apostar por soluciones adaptadas al contexto local sin renunciar a la innovación y al rendimiento técnico.
Un diálogo que continuará en noviembre
Esta primera edición de Galicia Construye Sostenible ha servido para abrir un espacio de reflexión sobre el futuro de la arquitectura y la construcción en Galicia.
La sostenibilidad, concluyeron los participantes, no depende únicamente de nuevas tecnologías o materiales, sino de la capacidad de conectar conocimiento, planificación y colaboración para construir edificios y territorios más eficientes, habitables y preparados para las próximas generaciones.
El ciclo continuará el próximo mes de noviembre de 2026 con una nueva jornada que seguirá profundizando en los retos y oportunidades de la construcción sostenible en Galicia.







